Vicente García, a la mar con el Etno Pop y la Bachata.

Que yo recuerde, pocas veces se ha sentido una especie de comunión musical como con “A la mar”, el segundo disco del cantautor dominicano Vicente García; y es que las reacciones inmediatas a su lanzamiento nos ha descubierto a más de uno con la misma sensación: la coincidente sintonía espiritual de que estamos ante un gran álbum.

A pocos días de su publicación ya es mucho lo que se ha escrito sobre su eclecticismo, concepto y sentimiento… sí, un disco que se escucha muy honesto en su estilo de bachata y fusiones a lo etno pop.

La producción trae doce temas más dos interludios, fue grabada entre 2015 y 2016, entre República Dominicana, Puerto Rico y Colombia. Estas locaciones trazan en el oyente una ruta musical y líricamente popular de lugares, ritmos, ritos y culturas locales, como La Aguada y Anadel en la bahía de Samaná, la fiesta a San Rafael, el Bamboulá y todo ese universo musical, culinario y religioso.

Gagá, Palo Echao, Pri Pri, Salve, Merengue Ocoeño, Bachata, Congo, Reagge, Son, Ska, son elementos musicales resaltados en la obra.

Como ya comentaba lo afín del acogimiento de “A la mar” quiero más bien comentar una idea: por alguna razón, la producción musical de fusión con la tradición dominicana corre el riesgo de parar dentro de un pequeño círculo de consumidores de zonas urbanas y por lo general asiduos a espacios de diversidad cultural como fiestas folklóricas, por ejemplo;  aunque esta discografía tampoco ha contado con una plataforma de difusión que le permita salir de ese nicho.

Esto lo traigo a colación, dada las condiciones de Vicente García dentro de la industria musical actualmente, lo que puede significar para este tipo de música que mucho valoramos -aunque no muchos- un nuevo mercado. Termino mi idea.

Escuchando el disco me he sentido optimista, entre muchas cosas porque creo que estas expresiones autóctonas tienen una nueva oportunidad de proyección hacia fuera, ese chance de que el congo, el bohío, la azúcar prieta y el ¡ay ombe!, que nos transportan de Samaná, Villa Mella hasta San Pedro de Macorís nos lleven también hacia un lugar común, personal, desde donde cada quien lleve consigo esa experiencia musical a donde vaya.

A La Mar, Dulcito e Coco, Carmesí, Espuma y Arrecife, Pa Nuevayor, Amor Pretao, She Prays, El Yeyo, Mal de Amore, Bachata en Kingston, Bohío, La Paloma, La Esquinita, Zafra Negra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s